A pesar de la autonomía del yo existe en el mundo como una opción válida, no hay lugar para él en la iglesia de Dios. Cuando el versículo nos dice que hemos de someternos unos a otros en el temor de Cristo Jesús, quiere decir que vamos a poner sus necesidades antes que las nuestras. Nuestro motivo de esto es el hecho de que somos responsables a Cristo por cómo tratamos a nuestros hermanos y hermanas en Cristo. Si los tratamos sin respeto o no los ayuda cuando es nuestro poder para hacerlo, vamos a tener que estar delante de Cristo y dar cuentas por ello.
36. Y José, un Levita natural de Chipre, a quien también los apóstoles llamaban Bernabé, que traducido significa Hijo de Consolación, 37. poseía un campo y lo vendió, trajo el dinero y lo depositó a los pies de los apóstoles.
1. Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una propiedad, 2. y se quedó con parte del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo la otra parte, la puso a los pies de los apóstoles. 3. Pero Pedro dijo: "Ananías, ¿por qué ha llenado Satanás tu corazón para mentir al Espíritu Santo, y quedarte con parte del precio del terreno? 4. "Mientras estaba sin venderse, ¿no te pertenecía? Y después de vendida, ¿no estaba bajo tu poder? ¿Por qué concebiste (pusiste) este asunto en tu corazón? No has mentido a los hombres sino a Dios." 5. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró; y vino un gran temor sobre todos los que lo supieron. 6. Entonces los jóvenes se levantaron y lo cubrieron, y sacándolo, le dieron sepultura.
7. Como tres horas después entró su mujer, no sabiendo lo que había sucedido. 8. Y Pedro le preguntó: "Dime, ¿vendieron el terreno en tal precio?" "Sí, ése fue el precio," dijo ella. 9. Entonces Pedro le dijo: "¿Por qué se pusieron de acuerdo para poner a prueba al Espíritu del Señor? Mira, los pies de los hombres que sepultaron a tu marido están a la puerta, y te sacarán también a ti." 10. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró. Al entrar los jóvenes, la hallaron muerta; entonces la sacaron y le dieron sepultura junto a su marido. 11. Y vino un gran temor sobre toda la iglesia y sobre todos los que supieron estas cosas.
12. Por mano de los apóstoles se realizaban muchas señales (muchos milagros) y prodigios entre el pueblo; y acostumbraban a estar todos de común acuerdo en el pórtico de Salomón. 13. Pero ninguno de los demás se atrevía a juntarse con ellos; sin embargo, el pueblo los tenía en gran estima. 14. Y más y más creyentes en el Señor, multitud de hombres y de mujeres, se añadían constantemente al número de ellos , 15. a tal punto que aun sacaban a los enfermos a las calles y los tendían en lechos y camillas, para que al pasar Pedro, siquiera su sombra cayera sobre alguno de ellos. 16. También la gente (la multitud) de las ciudades en los alrededores de Jerusalén acudía trayendo enfermos y atormentados por espíritus inmundos, y todos eran sanados.